Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, ha declarado que el fiscal general del Estado lo ha destruido públicamente. La Fiscalía Anticorrupción, bajo el mando de Álvaro García Ortiz, acusa a González Amador de defraudar 350.000 euros a Hacienda en febrero de 2024. El caso podría haberse resuelto con un acuerdo extrajudicial, pero el fiscal general optó por la vía escénica, con filtraciones selectivas a la prensa y bulos orquestados. Las filtraciones coinciden con el auge de Ayuso como baluarte de la derecha, justo cuando Sánchez patina en las urnas y busca enemigos para unir a su heterodoxa coalición. Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de la presidenta, testificó que el fiscal general iría p'alante. García Ortiz es un peón en el tablero de Moncloa. González Amador ha podido cometer un fraude a Hacienda, pero no defraudó millones como los ERE andaluces ni blanqueó fortunas como los casos de la trama Koldo. Su caso es uno más, pero lo han crucificado en la plaza pública para atacar a la presidenta de la comunidad de Madrid.