El Gobierno de Pedro Sánchez ha reducido drásticamente las partidas destinadas al mantenimiento del Palacio Real de Madrid, con una disminución del 48% en apenas tres años. En 2021, la inversión en conservación y mantenimiento fue de 988.190 euros, mientras que en 2024 se redujo a 505.508 euros. Esta tendencia ha generado alarma entre los técnicos de Patrimonio Nacional, que advierten de goteras, humedades y daños estructurales en el edificio. El recorte presupuestario ha sido calificado como una 'asfixia calculada' por fuentes cercanas a Patrimonio Nacional, que consideran que se está debilitando a la institución monárquica y al propio Felipe VI. El Palacio Real, lugar de recepciones oficiales, ha pasado de ser una joya arquitectónica bien conservada a mostrar signos de desgaste y deterioro.