La Real Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid, ha sido declarada Lugar de Memoria por el Boletín Oficial del Estado (BOE) debido a su papel central en la represión política y social durante el franquismo. El edificio fue el epicentro de torturas y violaciones de derechos humanos durante la dictadura. La declaración se basa en numerosos testimonios que coinciden en la extrema brutalidad de las torturas cometidas en ese centro de detención. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha calificado la decisión como una magnífica noticia para quienes defendemos la democracia y la libertad. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha opuesto a la decisión y ha anunciado que presentará un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional. El gobierno regional considera que la declaración es una cortina de humo para no hablar de la corrupción. La publicación en el BOE culmina un proceso que comenzó hace un año, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez inició los trámites para declarar al edificio Lugar de Memoria. La implicación de esta decisión es la adopción de medidas de protección que supongan una garantía de identificación, explicación y señalización adecuada, incluyendo la colocación de una placa que recuerde el pasado franquista del edificio.