Pedro Sánchez se encuentra de vacaciones en La Mareta, una residencia vacacional en Lanzarote, y ha establecido una zona restringida para el tráfico marítimo en un área de más de 66 hectáreas de mar. La justificación oficial es motivos de seguridad. La medida ha generado debate sobre el trato de privilegio que recibe la residencia y ha sido criticada en redes sociales. El presidente ha interrumpido sus vacaciones en dos ocasiones para atender la crisis de incendios en el país. La zona restringida incluye una pequeña bahía y rodea por completo la mansión que Patrimonio Nacional pone a disposición del presidente. La medida es similar a la de años anteriores, lo que ha generado polémica sobre el gasto público y el impacto en la vida cotidiana de los vecinos y turistas. El presidente disfruta de un mes completo en la isla con su mujer, Begoña Gómez, y familiares de ella.