Pedro Sánchez se enfrenta a un nuevo desafío después de que la presidenta balear, Marga Prohens, pidiera su intervención en la crisis migratoria en Baleares, donde han llegado 1.500 migrantes en agosto. Prohens criticó a Sánchez por estar de vacaciones mientras la situación en Baleares es dramática. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, acusó al Govern de Baleares de racismo por no querer acoger a 40 menores migrantes. Sánchez ya tiene programadas comparecencias en el Senado y el Congreso para explicar la actuación del Gobierno en la reciente oleada de incendios. Además, su esposa, Begoña Gómez, será investigada por un delito más y deberá declarar el 11 de septiembre. La situación política se complica para Sánchez, que debe hacer frente a múltiples desafíos en su regreso a Moncloa.