La Estatua de la Libertad, uno de los monumentos más icónicos de Nueva York, ha sido cerrada al público debido al cierre gubernamental de Estados Unidos. La gobernadora del estado, Kathy Hochul, ha decidido no hacer una excepción y mantener el monumento cerrado, a diferencia de lo que hizo el entonces gobernador Andrew Cuomo en 2018. El cierre gubernamental se debe a la falta de fondos y a la disputa entre los republicanos y los demócratas sobre la financiación de la sanidad. En 2024, la Estatua de la Libertad atrajo a 3,72 millones de visitantes, lo que está lejos del récord de 4,5 millones logrados en 2016. Los republicanos han acusado a los demócratas de provocar el cierre gubernamental, mientras que los demócratas advierten que no cederán en su exigencia de aumentar la financiación para la sanidad. El vicepresidente JD Vance ha declarado que están dispuestos a sentarse a negociar con la bancada opositora, pero solo después de que hayan reabierto el Gobierno. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ha advertido que su partido no cederá, incluso si la suspensión de las operaciones federales se prolonga por varias semanas.