A pesar del cierre del Gobierno de EEUU, la vida en Nueva York sigue con normalidad. Los museos, parques y aeropuertos siguen funcionando, incluyendo la Estatua de la Libertad, que ha sido declarada servicio esencial por Trump. Los turistas pueden visitar la estatua por un precio que comienza en 50 dólares, aunque algunos pagan más de 100 dólares por una visita que no incluye acceder a la antorcha. La ciudad de Washington DC es la más afectada, con el complejo museístico Smithsonian cerrado y la actividad corporativa privada reducida. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, se negó a pagar los gastos de la Estatua de la Libertad, lo que generó un conflicto con la Casa Blanca. La Bolsa de Valores celebró el cierre del Gobierno con subidas. La página web de Parques Nacionales no ha sido actualizada desde el 7 de marzo, lo que ha generado confusión entre los turistas. La vida en Nueva York no se ha resentido por el cierre del Gobierno, con Central Park y los grandes museos como el MET, el MOMA y el Guggenheim siguiendo abiertos. Los aeropuertos LaGuardia y JFK también han operado con normalidad, registrando una de sus jornadas más puntuales del año.