Pedro Sánchez ha admitido que debe su cargo a Carles Puigdemont después de acordar con Junts el uso del catalán en empresas españolas con más de 250 empleados. Sánchez ha prometido seguir la hoja de ruta acordada con Junts y ha avanzado que espera que la amnistía se pueda aplicar a personas implicadas en los hechos de 2017, en referencia a Puigdemont. Esto sucede mientras el Tribunal Constitucional, presidido por Cándido Conde-Pumpido, aún no ha emitido fallo sobre el recurso presentado por Puigdemont para aplicar la Ley de Amnistía. Los separatistas temen que el fallo no llegue en los próximos meses y que Pumpido deje su cargo en el TC a finales de este año. Sánchez ha asegurado que todavía queda trabajo por hacer para cumplir con los compromisos adquiridos con Junts, especialmente en cuanto a las lenguas cooficiales, que siguen sin ser admitidas en la UE.