Móstoles ha decidido flexibilizar el cambio de uso de locales vacíos para incorporarlos al parque residencial, con el objetivo de crear vivienda más asequible y evitar la degradación visual y funcional de calles donde el comercio ha muerto. Esta medida se enmarca en un paquete mayor que sumará miles de nuevas unidades vía desarrollos urbanísticos. Otros municipios como Petrer, Arrecife y Zaragoza también han implementado políticas similares, con resultados como 42 locales convertidos en vivienda habitual en Petrer, 39 reconversiones en Arrecife y 177 viviendas autorizadas en Zaragoza desde 2021. La cifra relevante en Zaragoza es el salto conceptual, donde el cambio de uso se reconoce como instrumento estable de política residencial. La reconversión de locales comerciales en viviendas se está convirtiendo en una política central de oferta en suelo ya edificado, con el objetivo de aliviar el cuello de botella habitacional.