El aeropuerto de Múnich ha suspendido operaciones después de detectar drones en su espacio aéreo, cancelando 17 vuelos y desviando 15 más, afectando a unos 3.000 pasajeros. El cierre se produjo después de que los controladores aéreos confirmaran la presencia de drones, lo que supone un nuevo incidente en una semana marcada por la amenaza de bomba en el Oktoberfest. Europa lleva meses registrando incidentes con drones en aeropuertos y bases militares, con al menos diez países afectados. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, sugirió que Rusia podría estar detrás de estas incursiones, aunque Moscú lo niega. La Comunidad Política Europea ha respaldado la creación de un 'muro antidrones' y el refuerzo de la capacidad de defensa aérea, con Ucrania como primera línea de protección. El cierre del aeropuerto de Múnich confirma que la amenaza de los drones es un desafío continental que fuerza a los gobiernos a acelerar la creación de un escudo común.