La megaplanta de Altri en Palas de Rei, Lugo, ha generado una gran respuesta social en Galicia. El proyecto, presentado como una biofábrica, ha sido criticado por colectivos y medios por sus impactos ambientales. El Ministerio para la Transición Ecológica ha decidido dejar fuera de su planificación 2025-2030 la subestación y el acceso a la red que Altri reclamaba, lo que pone en riesgo el proyecto. La decisión se basa en la falta de garantías financieras y el impacto ambiental del proyecto. La Xunta de Galicia sostiene que el proyecto cumple con las condiciones ambientales y que la exclusión eléctrica es un golpe a la industria lucense. El proyecto ha generado un enfrentamiento político y judicial, con recursos contencioso-administrativos interpuestos por colectivos y ecologistas. La exclusión eléctrica abre un periodo de alegaciones y una probable judicialización más intensa del expediente. El proyecto consume 46 millones de litros diarios del Ulla y vertiría 30 millones de litros diarios a 27 °C en un río ya tensionado por episodios de eutrofización. La megaplanta también consumiría entre 1,2 millones de m³ y 2,4 millones de toneladas de eucalipto al año.