La manifestación independentista en Barcelona ha congregado a 28.000 asistentes, menos de la mitad que en 2024, cuando fueron 60.000. La Guàrdia Urbana ha cifrado esta cantidad, que se aleja de las manifestaciones más multitudinarias de la Diada, como la de 2013 con 1,6 millones de personas. El tiempo no acompañaba, con fuertes lluvias en Barcelona durante la mañana, pero el cielo dio una tregua dos horas antes del inicio de la convocatoria. El desánimo ha hecho mella en el movimiento independentista, traduciéndose en un desplome de la participación. El presidente de la ANC, Lluís Llach, ha llamado a sus fieles a persistir en la lucha independentista y ha criticado la vulneración de derechos hacia los catalanes. La manifestación ha comenzado puntual a las 17:14 y ha transcurrido de forma festiva, aunque no ha llenado los laterales del Passeig d'Isabel II ni del Passeig Colom. Se han contado muchas personas de avanzada edad, pero también se han sumado personas muy jóvenes. Un grupo de 5 encapuchados han quemado una bandera española minutos antes de empezar la manifestación.