La ley de Madrid para pisos turísticos, conocida como el Plan Reside, prohíbe la operación de pisos turísticos en edificios residenciales, pero permite la concentración de estos en bloques destinados íntegramente a la actividad turística. La normativa fue aprobada en mayo por el Ayuntamiento y recientemente recibió el visto bueno del Consejo de Gobierno de la Comunidad. El Plan Reside limita el alquiler temporal por parte de particulares, pero no afecta a las empresas y fondos de inversión que pueden comprar todo un edificio y transformarlo en alquileres para turistas. Según un estudio del PSOE, hasta un 73% de los inmuebles del centro de la capital podrán ser transformados en alojamientos turísticos. El Ministerio de Consumo advirtió que en Madrid hay más de 15.000 pisos turísticos ilegales, y el Ayuntamiento puede imponer multas de hasta 190.000 euros por incumplimiento. La normativa entró en vigor el 4 de septiembre y se publicó en el Boletín Oficial regional.