El Gobierno de Pedro Sánchez ha cambiado drásticamente la política internacional de España sin rendir cuentas, lo que ha generado especulaciones sobre el alcance del espionaje marroquí. Sánchez se ha enemistado con Donald Trump y se niega a aumentar el presupuesto en Defensa. España ya no es un socio fiable de la OTAN ni un país de peso en la Unión Europea. El presidente ha renunciado a la posición española en el Sahara sin justificar el cambio de postura. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, busca que el catalán sea oficial en la Unión Europea. El artículo critica la gestión de Sánchez y su equipo, destacando la falta de transparencia y la búsqueda de intereses personales. Se menciona que el 99% de los mandatarios mundiales no se atreverían a enfrentarse a Trump, pero Sánchez lo ha hecho. También se critica la relación con China y la posición contra Israel, que ha generado el reconocimiento de Hamás, una organización terrorista controlada por Irán.