La Global Sumud Flotilla, considerada la mayor operación humanitaria de la historia, ha sufrido un revés en su viaje a Gaza. De las 40 embarcaciones inicialmente previstas, solo 24 partieron de Barcelona y ahora solo quedan 17, según Ada Colau. La organización atribuye el problema a un violento temporal que ha dañado el sistema de comunicaciones, pero la conexión con el barco en el que viajan Colau y Greta Thunberg ha sido perfecta. La flotilla ha realizado una parada en Menorca para reponerse y reabastecerse. Colau ha reprochado a los gobiernos europeos que no detengan a Israel. La falta de transparencia es uno de los rasgos de esta flotilla, que según Colau solo cuenta con aportaciones económicas privadas. La expedición ha sido criticada por su falta de eficacia y su alto perfil mediático.