La flotilla solidaria hacia Gaza ha sufrido un revés al tener que retirar cinco de sus embarcaciones debido a mal tiempo. La travesía, que partió de Barcelona con cerca de veinte barcos, ha sido debilitada por la retirada de estas naves de menor tamaño. La organización ha justificado la decisión por razones de seguridad, pero el episodio ha generado críticas y ha erosionado la credibilidad de la flotilla. A pesar de esto, la misión sigue en pie y una veintena de embarcaciones continúa en ruta hacia Gaza, con figuras mediáticas como Ada Colau y Greta Thunberg a bordo. El viaje podría prolongarse unos quince días y se espera que otras naves se unan en el camino. La organización insiste en que su objetivo es romper el bloqueo ilegal de Israel y denunciar lo que consideran un genocidio contra el pueblo palestino.