La presidenta autonómica Ayuso promovió campañas escolares de solidaridad con Ucrania, pero ahora prohíbe cualquier muestra de apoyo al pueblo palestino en los mismos colegios. Ayuso decía que 'podemos hacer mucho por toda esa gente que sufre' sobre Ucrania, pero sostiene que 'este no es un problema de Madrid' sobre Gaza. La contradicción es evidente, como se muestra en un vídeo que compara sus declaraciones. La educación no debe politizarse, según Ayuso. La situación en Ucrania y Gaza es diferente, pero la respuesta de Ayuso es contradictoria. La presidenta autonómica debe explicar su posición y justificar su decisión. La educación es un derecho fundamental y no debe utilizarse como herramienta política. La solidaridad con los pueblos que sufren es importante, pero debe ser coherente y no selectiva. La decisión de Ayuso ha generado críticas y debate en la sociedad. La presidenta autonómica debe ser coherente en sus declaraciones y acciones.