La isla de Toralla, conectada a Vigo por un puente de 400 metros, es una urbanización privada y exclusiva que alberga a solo 149 personas, incluyendo a la élite empresarial local. La isla cuenta con una torre de 70 metros de alto y 21 plantas, y los servicios básicos son asumidos por la comunidad de vecinos. La Ley de Costas exige un espacio de 'servidumbre de tránsito' de seis metros de ancho para el uso público peatonal, lo que podría cambiar el estatus de la isla. El Gobierno está ultimando un proyecto para lograr el acceso público a la costa de la isla, lo que podría significar el fin de los privilegios de los residentes. La ministra Sara Aagesen ha garantizado que defenderá el acceso al dominio público marítimo-terrestre en la zona. La isla tiene una compleja historia, habiendo pertenecido a la Iglesia y luego al Marqués de Valladares, y actualmente está bajo el control de la sociedad Toralla SA. El Ayuntamiento de Vigo apenas tiene presencia en la isla, y los residentes podrían tener que ceder terrenos para permitir la construcción de un paseo perimetral de más de 1,5 km.