Después de la oleada de incendios que ha asolado España, el Gobierno ha anunciado ayudas a las personas afectadas. La compensación por destrucción de la vivienda habitual será de un máximo de 15.120 euros, por daños en los enseres domésticos de primera necesidad se darán hasta 2.580 euros y por fallecimiento de una persona hasta 18.000 euros. Estas cuantías han generado indignación entre las víctimas, que consideran que son insuficientes para reconstruir sus vidas. El presidente Pedro Sánchez ha sido criticado por gastar 44.175 euros en comida y bebidas durante sus vacaciones en La Mareta de Lanzarote, lo que ha generado un gran contraste con las ayudas ofrecidas a las víctimas de los incendios. El ministro Fernando Grande-Marlaska ha reconocido que las cuantías son desactualizadas y que se necesitará aprobar un real decreto para aumentarlas.