El hemiciclo de las Cortes de Aragón ha vivido una escena sorprendente y triste cuando el presidente Jorge Azcón anunció que Javier Lambán, fallecido en agosto, recibirá a título póstumo el Premio Gabriel Cisneros a los valores constitucionales. La bancada popular ha recibido la noticia con aplausos mientras que la del PSOE, el partido al que Lambán dedicó su vida política, optó por el silencio más incómodo. Apenas un par de diputados socialistas rompieron esa frialdad. La reacción de los socialistas no ha pasado desapercibida para el resto de la Cámara. El portavoz popular Fernando Ledesma ha lamentado que los diputados del PSOE se quedaran mudos. Azcón ha destacado que Lambán fue un servidor público honrado e infatigable, que antepuso Aragón absolutamente a todo, incluso a su propia salud. Los socialistas justifican su silencio acusando al PP de usar políticamente la figura de su exlíder. Lambán presidió Aragón durante ocho años bajo las siglas del PSOE y al partido en la región durante 13 años. El PP de Aragón ha mostrado su malestar con un mensaje en redes. Desde el PSOE, la réplica ha sido insistir en que el mejor homenaje a Lambán sería que Azcón reconociera sus proyectos, tachando de uso partidista cualquier otro gesto. Azcón ha vuelto a remarcar la idea de que la debilidad extrema del Gobierno central está poniendo en riesgo la unidad, igualdad, solidaridad y legalidad en España.