En Cataluña, los humoristas de la televisión suelen utilizar un tipo de humor que consiste en insultar y ridiculizar a los 'ñordos' o 'colonos', términos utilizados para referirse a aquellos que no hablan catalán y no son independentistas. Entre los humoristas catalanes más destacados se encuentran Toni Soler, Peyu y Jair Domínguez, quienes se han enriquecido gracias a su estilo de humor. Toni Albà es otro ejemplo, conocido por llamar 'puta' a Inés Arrimadas, lo que se considera una muestra del humor catalán durante el Procés. El Gobierno de Aragón se ha querellado contra Albà por alegrarse de la muerte de Javier Lambán. El artículo destaca que el humor catalán ha cambiado con el tiempo y que ahora se centra más en el odio que en la comedia. Solo el Tricicle se salva de esta crítica. El artículo menciona a humoristas como Buenafuente y Jordi Évole, quienes se han enriquecido gracias a su estilo de humor. La muerte de Eugenio y la emigración de Albert Boadella también se mencionan como ejemplos de cómo el humor catalán ha cambiado.