La gobernanza efectiva es crucial para el funcionamiento de un país, y su ausencia puede llevar al caos. Un proyecto claro y aprobado por la comunidad es esencial para la acción gubernativa. La elusión del proceso presupuestario, como la formulación y aprobación del Presupuesto, puede implicar renunciar a la política económica y fiscal, lo que puede llevar al caos. Ejemplos de esto son el aumento de la Deuda Pública en 30.000 millones de euros en junio, el gasto excesivo en asesores, el aumento del desempleo, especialmente entre los jóvenes, y la pobreza infantil. La organización interna de la Administración también muestra signos de caos, como el retraso en la apertura a la competencia del monopolio RENFE y la devolución de 69 millones de euros a los contribuyentes por el gravamen temporal energético. La improvisación y la corrupción también son factores que contribuyen al caos. Los datos numéricos son alarmantes, con un 34,6% de menores de 18 años en riesgo de pobreza o exclusión social en 2024, y un 46% de parados llevando más de un año en esa situación.