El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se enfrenta a presión de varios frentes para elevar el gasto militar. La beligerancia de Putin y las incursiones de drones rusos en el espacio aéreo europeo han llevado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a reclamar mayores inversiones en defensa. El presidente norteamericano, Donald Trump, también ha ejercido presión sobre España para que alcance la meta del 5% del PIB en gasto militar, amenazando con expulsar a España de la OTAN si no se cumple. El gobierno español había planeado incluir las políticas climáticas como parte de los esfuerzos presupuestarios, pero el comisario Andrius Kubilius ha especificado que solo se considerarán válidas las inversiones específicamente destinadas a la defensa y la seguridad compartidas. La hoja de ruta europea para acelerar la inversión en defensa hasta 2030 incluirá mayores exigencias de gasto para los gobiernos de los Estados Miembros. El presidente Sánchez se ha comprometido a alcanzar un gasto del 2% del PIB, pero esto no es suficiente para cumplir con los objetivos de la OTAN.