El contrato de España para la adquisición de 25 aviones Eurofighter ha sido recibido con entusiasmo en Francia, ya que supone un impulso para la industria aeroespacial europea. El programa Halcón II, en el que se enmarca este contrato, garantiza actividad para las plantas de producción en los países socios, generando miles de empleos directos e indirectos. La decisión española se suma al encargo realizado por Italia, lo que refuerza un programa multinacional que llevaba meses bajo la lupa por la falta de pedidos. Los expertos franceses destacan que, aunque los pedidos actuales son significativos, no bastan por sí solos para garantizar el futuro del consorcio, y que la clave estará en la coordinación entre los socios europeos y la innovación constante. El Eurofighter necesita evolucionar para mantener su competitividad, integrando sistemas más avanzados, inteligencia artificial y nuevas capacidades autónomas. El compromiso político y financiero de los Estados miembros será determinante para el futuro del programa.