Vicente González, vicepresidente de la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (APIF) y fiscal de la Audiencia Nacional, critica al Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, por no dimitir después de ser investigado por el Tribunal Supremo. González considera que la presentación de la Memoria Anual de la Fiscalía se vio empañada por la situación procesal de García Ortiz y que debería haber delegado esta función en su sustituto legal. La crítica se centra en que la imagen de los fiscales y la credibilidad de la institución se ven dañadas por la situación de García Ortiz. El Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal establece la suspensión de funciones cuando se decreta la apertura del juicio oral, y González considera que mantener a García Ortiz al frente de la institución es un error. La Constitución Española establece los principios de unidad, actuación y dependencia jerárquica en la Fiscalía, y González advierte que la situación de García Ortiz genera un profundo conflicto institucional. Por todo ello, González concluye que la renuncia de García Ortiz era la solución más correcta.