El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se propondrá a la UE acabar con el cambio de hora estacional. La Comisión Europea realizó una consulta pública en 2018, en la que el 80% de los participantes estuvieron a favor de acabar con el cambio de hora. Los expertos de la Sociedad Española de Sueño (SES) y otras sociedades internacionales consideran que el horario de invierno es el más beneficioso para la salud y la seguridad. El horario de invierno permite tener más horas de sueño y un despertar más natural, lo que reduce el "jet lag social" y mejora la salud. Sin embargo, fijar un horario permanente tendría consecuencias regionales y económicas, ya que algunos sectores como el turismo y la hostelería prefieren las tardes luminosas, mientras que otros como la escuela y la industria prefieren amaneceres más tempranos. El cambio de hora estacional es una solución de compromiso que ayuda a amortiguar los problemas que tendría optar por un horario permanente. En A Coruña, en pleno solsticio de invierno, amanecería a las 10:03 de la mañana y anochecería a las 17:01 si se adoptara el horario de verano permanente. El horario de invierno beneficiaría a Galicia, Asturias, Extremadura y Andalucía occidental, mientras que perjudicaría al Mediterráneo y las Baleares.