El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, plantea acabar con los cambios de hora. España vive en un huso horario que no le corresponde por su posición geográfica, en el huso de Europa Central (UTC+1), cuando debería estar en el de Europa Occidental (UTC+0). Si se mantiene el horario de invierno (UTC+0), el país viviría en su hora natural, con amaneceres más tempranos y anocheceres más tempranos. En Madrid, el sol saldría alrededor de las 8:00 y se pondría sobre las 17:30-18:00 en invierno. Si se mantiene el horario de verano (UTC+1), las mañanas serían más oscuras, especialmente en invierno, y las tardes serían más largas. Expertos consideran que mantener el horario de invierno podría mejorar la conciliación laboral y familiar, reducir problemas de sueño y aumentar la productividad. Sin embargo, también habría desventajas, como la transición cultural difícil y el impacto en el ocio nocturno y el turismo. La decisión de mantener un horario u otro tendría consecuencias en la salud, el sueño y la productividad de los españoles.