Decenas de ciudades británicas han sido escenario de protestas ciudadanas contra el alojamiento de solicitantes de asilo en hoteles. Los manifestantes, convocados bajo el lema 'Abolir el sistema de asilo', se encontraron con la oposición de grupos de izquierda autodenominados como antirracistas. El malestar ciudadano se ha visto agravado por casos de violencia que rodean los hoteles donde el Gobierno británico está alojando a los inmigrantes ilegales. Un inmigrante de origen etíope fue imputado por una agresión sexual a una niña de 14 años, lo que provocó estas protestas. Los participantes en la Operación Levanta los Colores han colgado banderas británicas y inglesas en espacios públicos, incitados por la retirada de banderas nacionales por parte de ayuntamientos como el de Birmingham. El líder del partido Reform UK, Nigel Farage, ha prometido deportaciones masivas de inmigrantes si llega al poder, asegurando que es 'la única manera de detener' una crisis que supone una 'amenaza para la seguridad nacional'. El líder del Partido Laborista, Keir Starmer, ha prometido acabar con el uso de hoteles, pero de forma 'gradual y ordenada' en un plazo que se extendería hasta 2029.