La última etapa de la Vuelta Ciclista a España se convirtió en un espectáculo de caos y violencia debido a protestas de radicales propalestinos contra la participación del equipo israelí. El saldo fue de 22 policías nacionales heridos y un guardia civil agredido. El Partido Popular (PP) lanzó una ofensiva parlamentaria contra el Gobierno de Pedro Sánchez, exigiendo explicaciones sobre la planificación y gestión de la seguridad durante el evento. Los diputados populares Ana Belén Vázquez Blanco, Fernando de Rosa Torner y Javier Merino Martínez solicitaron respuestas urgentes por escrito. El PP acusa a Sánchez de permitir que la calle se convierta en un campo de batalla y de dejar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a su suerte. La suspensión de la última etapa de La Vuelta supone un golpe a la imagen del país y evidencia la incapacidad del Gobierno para garantizar la normalidad institucional y el respeto a la legalidad.