El Parlamento francés votará en noviembre para suspender la reforma de las pensiones de 2023. La decisión de suspender la reforma fue comunicada por el primer ministro Sebastién Lecornu ante la Asamblea Nacional. La votación tendrá lugar en noviembre, aunque falta por concretar el día. La reforma permanecerá congelada hasta la celebración de las próximas presidenciales en 2027. El coste de la suspensión será de 400 millones de euros en 2026 y de 1.800 millones en 2027. Lecornu aseguró que no hay suspensión sin costos y que no aceptará cualquier cosa. La suspensión de la reforma fue exigida incondicionalmente por los socialistas para no dejar caer al gobierno. La situación podría haber sido mucho peor de no haber accedido a esta suspensión, con hasta dos mociones de censura que afrontar este jueves.