Jesús Villegas, juez y secretario general de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial, analiza el juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y desmonta la falacia de que no hay pruebas contra él. Villegas explica que la ausencia de evidencia directa no implica vacuidad probatoria, y que la prueba indirecta, como indicios y huellas dactilares, puede ser suficiente para un veredicto adverso. El juez compara este proceso con la labor científica, elaborando hipótesis y contrastándolas con hechos. En el caso de García Ortiz, acusado de filtrar información sensible, no hay un video incriminatorio ni un testigo ocular, pero existen indicios acumulados durante la fase de instrucción, como conductas sospechosas y borrado sistemático de mensajes en su teléfono móvil. Villegas enfatiza que la ley no es un espectáculo de fuegos artificiales, sino una disección meticulosa de la verdad, y que entender la Justicia no es tarea de expertos solos, sino deber cívico de todos.