Pedro Sánchez ha intervenido en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, en la Conferencia Internacional de alto nivel para la solución pacífica de la cuestión de Palestina y la implementación de la solución biestatal. Su intervención ha durado poco más de dos minutos, en los que ha lanzado duras acusaciones al Estado judío y ha pedido que se pare la matanza en Gaza. Ha asegurado que la conferencia es un paso crucial para reivindicar la solución de los dos Estados, pero ha recalcado que no hay una solución posible cuando la solución de uno de esos dos Estados es víctima de un genocidio. Sánchez ha hecho dos propuestas, una para que el Estado de Palestina sea miembro de pleno derecho en Naciones Unidas y otra para adoptar medidas para frenar la barbarie y hacer posible la paz. Ha asegurado que España adoptará un plan con medidas para frenar el genocidio en Gaza y que seguirán tomando medidas valientes con quien quiera sumarse. La intervención ha sido seguida por los primeros ministros de Egipto y Canadá, que han hablado durante cinco minutos cada uno. Antes de este acto, Sánchez había dado un discurso en la Universidad de Columbia y después estaba prevista su participación en una reunión con motivo del 30º aniversario de la Conferencia de Beijing sobre la Mujer.