El gobierno y sus socios promueven la inmigración como solución para el problema de las pensiones, pero esto es falso y peligroso. La inmigración masiva no salva las pensiones, las revienta. La mayoría de los inmigrantes reciben más en ayudas sociales que lo que aportan al sistema. El objetivo no es sostener las pensiones, sino sostener al PSOE en el poder. Se busca crear una base electoral cautiva con papeles express, nacionalidad rápida y derecho de voto. La inmigración desordenada es un suicidio civilizacional. España necesita empleo y natalidad, no sustituir a sus jóvenes por inmigración masiva. El gobierno presenta un plan electoral camuflado de solidaridad, pero lo que realmente busca es la supervivencia política de la izquierda. La inmigración masiva no salva las pensiones, las hunde. Los guetos de hoy son los partidos islamistas de mañana. El corrupto Pedro Sánchez y el PSOE son los culpables de este engaño. La inmigración masiva es un veneno para la sociedad española.