La localidad valenciana de Paiporta, afectada por la DANA, se recupera lentamente de las riadas mortales que mataron a más de 200 personas. El ayuntamiento socialista ha decidido cobrar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a los vecinos supervivientes, a pesar de las penurias de los damnificados. El pasado 1 de abril, el gobierno de la localidad anunció un plan de alivio fiscal para la ciudadanía afectada, que incluye la suspensión de tasas como vados, licencias urbanísticas y ocupación de la vía pública. Sin embargo, el IBI no se ha detenido, y los afectados reprochan al ayuntamiento no haber adoptado medidas concretas relacionadas con este impuesto. El recibo del IBI se ha cobrado en su totalidad, ya sea mediante cuotas mensuales desde mayo o en un único cargo entre junio y agosto. La alcaldesa Maribel Albalat había subrayado que el plan de alivio fiscal estaba destinado a favorecer la recuperación en una etapa complicada, pero los comerciantes y familias afectadas cuestionan la efectividad de estas medidas. La polémica ha surgido debido a que muchas familias siguen sin poder habitar sus casas o deben afrontar reparaciones de gran coste, y el impuesto sobre bienes inmuebles no se ha detenido.