El Ministerio de Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, ha pagado los vuelos de los 21 españoles de la Global Sumud Flotilla, detenidos en Israel tras intentar romper el bloqueo marítimo de Gaza. El Gobierno de Sánchez ha costeado sus billetes, repatriación y asistencia consular completa. Esto contrasta con el caso de la valenciana Ángela Angulo, que se encontraba en coma en Tailandia y a la que se negaron a ayudar. La familia de Angulo tuvo que hacer un crowdfunding para repatriarla y pagó 15.600 euros de comisión por las donaciones recibidas. El Ministerio de Exteriores ha presumido de haber movilizado todos los recursos consulares y diplomáticos para la flotilla, lo que ha generado polémica por los privilegios pagados con dinero público. Los comentarios en redes sociales han criticado la decisión del Gobierno, calificándola de 'vacaciones pagadas con el dinero de mis impuestos' y 'pantomima absurda y demagógica'. El costo total de la operación no ha sido revelado, pero se estima que ha sido de cientos de miles de euros.