Felipe VI y Letizia han visitado zonas arrasadas por incendios, mostrando solidaridad y empatía con los afectados. En contraste, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido criticado por su falta de conexión con los ciudadanos y su preferencia por entornos controlados. La visita de los Reyes a las zonas afectadas ha sido vista como una muestra de dignidad y naturalidad, mientras que Sánchez ha sido acusado de rigidez y distancia. La diferencia en el enfoque de ambos ha generado críticas hacia Sánchez, quien ha sido calificado de tener un síndrome de La Moncloa incurable. Los Reyes, por otro lado, han demostrado una capacidad para relacionarse con la ciudadanía de manera abierta y cercana, lo que ha generado un contraste notable con la actitud de Sánchez. La visita de los Reyes ha sido vista como un ejemplo de cómo se debe actuar en situaciones de crisis, mientras que la actitud de Sánchez ha sido criticada por ser inadecuada.