Leandro Rincón, dueño de la heladería Dellaostia en Barcelona, desmintió la acusación de discriminación por lengua hecha por el concejal Guillem Roma. Rincón explicó que el incidente surgió cuando una trabajadora no comprendió el término 'maduixa' (fresa) y él intervino para razonar con la clienta. La situación se agravó cuando la mujer replicó de manera agresiva y Rincón recordó que el español también es lengua oficial en Cataluña. La heladería sufrió vandalización y comentarios en redes sociales instando a su cierre. El exdiputado Antonio Baños y el prófugo Carles Puigdemont también se pronunciaron sobre el tema, aunque Puigdemont tergiversó la realidad. Rincón lamentó los hechos y aseguró que su establecimiento siempre ha atendido a todos por igual, sin problemas con el catalán. La heladería lleva casi tres años abierta y nunca había habido un incidente similar.