Maite Araluce, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, critica la situación en las cárceles vascas tras la cesión de competencias penitenciarias al Gobierno regional. Desde la transferencia, se han concedido más de 100 terceros grados a etarras, lo que ha dejado solo 8 presos fuera de las cárceles vascas. Araluce denuncia que se está cumpliendo el plan de ETA y Bildu, dejando a las víctimas en un segundo plano. Destaca que todos los carteles de presos están en el País Vasco, excepto los de Navarra, y que el Gobierno vasco controla el sistema penitenciario. También se ha aprobado descontar las penas cumplidas en Francia, medida que forma parte de las demandas históricas de ETA. La situación se agrava con la concesión de regímenes de semilibertad y terceros grados a etarras, muchos de los cuales ya cumplen condenas en sus casas o con horarios flexibles. Araluce detalla que de los 135 presos por asesinatos de ETA, dos de cada tres ya están cumpliendo la condena en sus casas o entrando y saliendo de prisión. La falta de colaboración de los terroristas con la justicia y la censura a los funcionarios de prisiones también son aspectos criticados por Araluce.