Las elecciones parlamentarias de Noruega han dado como resultado una victoria para el Partido Laborista con el 28% de los votos, seguido por el Partido del Progreso con el 24,7%. El Partido Conservador ha obtenido el 14,4% de los votos. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, necesitará el apoyo de otras formaciones para obtener una mayoría de 85 diputados. Los sondeos a pie de urna también confirman el auge del Partido del Progreso, lo que supone un giro hacia la derecha en la política de Noruega. La campaña electoral ha sido polarizada, dominada por temas como el coste de la vida, los impuestos sobre la riqueza y las políticas para gestionar los aranceles impuestos por Estados Unidos. El Partido Laborista ha sabido remontar tras el retorno a la política del exsecretario de la OTAN Jens Stoltenberg. Se espera que el recuento final de votos termine alrededor de la medianoche.