La nueva alcaldesa de un municipio de Filipinas, Sally A. López, se encontró con una factura de 10 millones de pesos filipinos (más de 150.000 euros) por 16 ordenadores desfasados. La compra había sido aprobada y pagada por su predecesor, Darwin Bajada. Los ordenadores están equipados con procesadores Intel de 11.ª generación, lanzados en 2021, y componentes genéricos como teclados y ratones de gama de entrada y monitores de la marca Fonudar. Según expertos en tecnología, el precio de los componentes se estima en unos 775 dólares (661 euros) y el precio real de los 16 ordenadores debería haber sido de unos 12.400 dólares (10.500 euros), muy lejos de los 150.000 euros gastados. La alcaldesa considera que el precio es realmente alto y que ni siquiera se ha probado si funcionan o no.