La Flota del Pacífico rusa y la Armada china han realizado un patrullaje conjunto en el Mar de Japón y el Mar de China Oriental, con el submarino ruso Volkhov B-603 y la corbeta rusa Gromkiy, acompañados por destructores chinos. Oficialmente, se busca garantizar la paz y proteger instalaciones económicas, pero el escenario elegido es zona de influencia estadounidense. El patrullaje se suma a ejercicios conjuntos iniciados en 2021, como el ejercicio Joint Sea-2025, y muestra la disposición de ambas potencias a coordinar recursos en un área de tensión creciente. La travesía de más de 3.200 kilómetros desde Vladivostok fue acompañada por unidades de apoyo logístico. La narrativa de cooperación frente a la sombra de conflicto busca lanzar un mensaje de fuerza a Washington y a sus aliados del Pacífico.