Pedro Sánchez, como concejal del Ayuntamiento de Madrid entre 2003 y 2006, promovió políticas contra la prostitución, mientras su esposa, Begoña Gómez, estaba implicada en la gestión de locales donde se ejercía la prostitución. Begoña Gómez recibió 55.875 euros por dirigir másters en la Universidad Complutense de Madrid, que fueron cancelados por falta de alumnos. En el curso de Fundrasing, solo hubo 8 estudiantes, y en Transformación Social Competitiva, 14 alumnos. La Complutense decidió cancelar los cursos debido a la poca cantidad de alumnos matriculados. Begoña Gómez también ha sido señalada por presuntamente encargarse de las funciones contables y administrativas de saunas gays y clubes de alterne.