China ha realizado un ejercicio militar en el que ha simulado una invasión a Taiwán utilizando robots y drones. Los robots, llamados 'lobos mecanizados', tienen 70 kilos de peso y pueden cargar 20 kilos más. Están equipados con sensores LiDAR, cámaras térmicas y algoritmos de navegación autónoma. El ejercicio forma parte de la estrategia de China para desarrollar una guerra impulsada por inteligencia artificial. El Ejército chino ha incorporado lecciones de la guerra de Ucrania, donde los drones han demostrado su eficacia. El objetivo es reemplazar la fuerza bruta por precisión computacional. Los robots pueden reducir el tiempo entre detección y destrucción del objetivo a menos de diez segundos. El ejercicio también ha revelado vulnerabilidades, como la falta de blindaje y la facilidad para detectarlos en campo abierto. A pesar de esto, China busca transformar la guerra mecanizada en guerra inteligente. El desarrollo de estos sistemas se produce mientras Estados Unidos refuerza su estrategia de disuasión en el Indo-Pacífico. La CIA ha estimado que una eventual invasión china de Taiwán podría ocurrir antes de 2027.