Castilla-La Mancha ha aprobado un techo de gasto de 9.000 millones para 2026, lo que supone un incremento de 686 millones de euros. El Ejecutivo de Emiliano García-Page priorizará la cohesión social, el impulso a la actividad empresarial, la creación de empleo, el reto demográfico y la transición ecológica. La propuesta refleja una gestión responsable, con un déficit cero y sin recurrir al endeudamiento. Sin embargo, PP y Vox rechazaron la iniciativa, criticando la situación económica de la región y la gestión del Gobierno autonómico. Santiago Serrano, del PP, calificó el techo de gasto como 'papel mojado' y denunció la alta inflación en Castilla-La Mancha, que afecta a familias y empresas. Francisco José Cobo, de Vox, acusó al Gobierno regional de falsear datos y afirmó que el endeudamiento ha crecido un 146% desde 2012. La portavoz socialista, Silvia Fernández, defendió el incremento como una apuesta por la inversión social y la redistribución justa de la riqueza. Fernández destacó los logros económicos del Gobierno de García-Page y criticó la gestión de gobiernos anteriores del PP.