Pablo Iglesias e Irene Montero son descritos como caraduras que han defendido posiciones contradictorias a lo largo de su carrera política. Iglesias ha pasado de defender la salida de España del euro a beneficiarse de los eurobonos, y de criticar la educación privada a enviar a sus hijos a un centro privado. La pareja ha sido criticada por su hipocresía y falta de coherencia, especialmente en relación con la ley del 'solo sí es sí' y el caso de las pulseras electrónicas. A pesar de estas críticas, siguen impunes y dirigen Podemos. Iglesias ha sido acusado de sacar dinero de los bolsillos de sus fieles para su tabanco ideológico, y Montero ha sido criticada por su silencio sobre los crímenes de Hamás. La Fiscalía General del Estado ha informado que el cambio en el sistema de pulseras electrónicas ha provocado absoluciones y sobreseimientos por falta de pruebas. La pareja ha sido criticada por su falta de coherencia y ética en la política.