La noche del 8 de agosto, sesenta mujeres se reunieron en la plaza frente al Tribunal Supremo de Justicia en Caracas para exigir libertad para centenares de presos políticos detenidos un año atrás. La protesta fue organizada por el grupo 'Madres en Defensa de la Verdad' y la ONG Surgentes. Testigos relataron que un grupo de hombres armados y encapuchados llegó en motocicletas y atacó a las manifestantes. Las víctimas señalan a miembros de los 'Colectivos', grupos parapoliciales afines al Partido Socialista Unido de Venezuela. La represión coincide con un escenario electoral controlado por el chavismo. Las elecciones recientes de gobernadores, alcaldes y concejales se celebraron con la oposición tradicional fuera de juego. Según el Foro Penal, hasta el 4 de agosto había 807 presos políticos, de ellos 44 están desaparecidos y 83 poseen doble nacionalidad. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunía en La Haya con el Fiscal Adjunto de la Corte Penal Internacional, defendiendo la actuación 'responsable' de los cuerpos de seguridad y denunciando las sanciones internacionales contra el país.