María Jesús Montero, consejera andaluza de Hacienda y ministra, recibió un informe en 2016 sobre el riesgo de menoscabo de fondos públicos debido a pagos de sobresueldos indebidos a directivos de la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud. Verónica Juan-Quilis, esposa del exministro Bernat Soria, fue una de los beneficiados con un salario de 70.149,22 euros brutos anuales en 2012, sin someterse a un proceso selectivo. La consejera cerró el caso sin abrir expediente contra los responsables seis meses después.
Crítica:El artículo es un ejemplo perfecto de cómo el nepotismo y la corrupción pueden estar presentes en los más altos niveles del gobierno. La historia de Verónica Juan-Quilis y su salario de 70.149,22 euros brutos anuales sin proceso selectivo es un escándalo que debería hacer reflexionar a todos sobre la transparencia y la justicia en la política. Pero, como siempre, la pregunta es: ¿qué pasará con los responsables? Probablemente nada, porque en la política, el poder y la influencia son más importantes que la justicia y la transparencia. ¡Qué triste!