Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno, se separó de su esposo Andrés Meizoso después de más de dos décadas juntos. La separación se gestó con discreción y en buenos términos, según fuentes próximas. Meizoso, un hombre de raíces gallegas, nunca encajó en la vida política de Madrid y las ataduras que imponía el cargo de su esposa. La pareja se conoció en los círculos del activismo laboral y se casó en 2004 en Ferrol. Tuvieron una hija en 2011 y adquirieron una vivienda con una hipoteca de 168.284 euros. Meizoso dejó su trabajo como delineante en Galicia para acompañar a Díaz a Madrid cuando asumió el ministerio de Trabajo. Sin embargo, no logró adaptarse a la vida en la capital y la pareja finalmente se separó. Meizoso ha regresado a Ferrol y trabaja como delineante en Navantia, mientras que Díaz sigue en el ojo del huracán político.