Rusia y China han establecido una cooperación militar profunda, con Moscú vendiendo armas y enseñando a Pekín a utilizarlas. Los documentos filtrados muestran acuerdos firmados, listas de material y programas de adiestramiento para preparar a las fuerzas aerotransportadas chinas para una eventual invasión de Taiwán. El contrato, valorado en más de 500 millones de dólares, incluye vehículos de asalto anfibio, cañones antitanque y blindados de transporte de tropas. Rusia también imparte entrenamientos en tácticas y procedimientos de mando y control. La cooperación militar entre Rusia y China preocupa a Estados Unidos, ya que podría alterar el equilibrio militar en Asia-Pacífico. La experiencia rusa en operaciones aerotransportadas es valiosa para China, que nunca ha empleado sus fuerzas aerotransportadas en combate real. La alianza entre Rusia y China también beneficia a Moscú, que necesita financiación y mercados debido a las sanciones y la guerra en Ucrania.