El domingo, miles de manifestantes impidieron el desarrollo de la Vuelta a España en Madrid, lo que concluyó con 22 policías heridos y dos detenidos. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ensalzó las protestas y dijo que los manifestantes habían dado un ejemplo de dignidad. Martín también criticó a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida por su posición en el conflicto palestino-israelí. La ministra de Sanidad, Mónica García, afirmó que España vuelve a ser faro mundial en defensa de los Derechos Humanos. El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, se sumó a la satisfacción gubernamental y dijo que lo siente por la cancelación de la Vuelta, pero lo siente mucho más por los palestinos que están siendo masacrados. La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, cargó contra el mensaje de Alberto Núñez Feijóo y dijo que al genocidio lo llama respuesta del Gobierno de Israel. El PSOE también se sumó a la crítica y dijo que las calles de Madrid alzando la voz contra la barbarie no ridiculizan la imagen de España, la honran. El conflicto palestino-israelí ha causado la muerte de más de 65.000 personas y ha generado una gran movilización en todo el país.